“Pedro Sánchez ha quemado todos los puentes con Cs”
EL PAÍS - 11/11/2018
ELSA GARCÍA DE BLAS

Del caluroso abrazo político que se dieron Albert Rivera y Pedro Sánchez en 2016 apenas quedan las cenizas. Argumenta el líder de Ciudadanos en esta entrevista que es el presidente socialista el que se ha apartado de los consensos de aquel acuerdo de legislatura solemnizado bajo el cuadro El abrazo de Juan Genovés. Rivera (Barcelona, 1979) ya no ve posible ese pacto, ni ningún otro, con Sánchez. Las opciones de gobernabilidad en España se reducen con la fractura que abre el presidente del partido que se presenta como liberal con el secretario general del PSOE. En un momento político marcado por la polarización, Rivera despliega su estilo más combativo.

Foto de CARLOS ROSILLO

Pedro Sánchez ha afirmado esta semana que agotará la legislatura aunque no pueda aprobar los Presupuestos. ¿Cree que Sánchez debería someterse a una cuestión de confianza, como pidió a Rajoy hace ocho meses siendo líder de la oposición?

Yo soy más práctico, creo que tiene que convocar elecciones, ni siquiera pasar por esa cuestión de confianza. Lo importante es que Sánchez sea consciente de que sin gasolina el coche no funciona. La gasolina son los Presupuestos. Con una gravedad añadida: que tiene que prorrogar los que votó en contra, los de Ciudadanos y el PP.

Ciudadanos y al PP han rechazado la oferta del Gobierno de negociarlos, ¿no sería más razonable hacerlo y que Sánchez no pactara con los independentistas y Podemos, como le reprocha?

El señor Sánchez no ha ofrecido nada, hizo un pacto en la cárcel entre Junqueras y [Pablo] Iglesias. Yo he estado peleando con Rajoy dos años para que baje el IRPF, la presión a los autónomos, y Sánchez trae unos Presupuestos justo en sentido contrario.

Podrían modificar esos aspectos en una negociación.

Ya, pero es que nos lo han dado todo hecho.

El Gobierno aprobará algunas de las medidas, como la subida del salario mínimo a 900 euros en 2019. ¿Se opondrá?

Nos vamos a oponer si eso conlleva una subida de las bases de cotización de los autónomos. Todos querríamos que el salario mínimo subiera, no a 900 euros, sino a 1.500, pero cuando conlleva subidas a los autónomos, y bloquea la entrada en el mercado laboral de mucha gente, es un pan como unas tortas.

Si se desvincula la subida del salario de las cotizaciones de los autónomos, ¿sí la apoyarán?

Vamos a ver. Si se deslinda y el Gobierno accede a negociar con la oposición, vamos a ver.

Dice que “el sanchismo ha abandonado el constitucionalismo”. ¿Usted cree que el PSOE hoy es constitucionalista?

El PSOE es un partido constitucionalista y el sanchismo y Sánchez no defienden ni quieren pertenecer al constitucionalismo.

¿Pedro Sánchez no es constitucionalista?

Sánchez es lo que haga falta. Ahora no es constitucionalista y resulta que los que defendemos la Constitución, crispamos. Creo que socialistas, liberales y conservadores seguimos siendo constitucionalistas y que el PSOE no tiene que salirse de ahí.

¿Podría volver a pactar con Sánchez, como hizo en 2016?

Sánchez ha roto todos los puentes con el constitucionalismo y con Ciudadanos. A nosotros Ander Gil nos ha llamado perros [el portavoz del PSOE en el Senado se refirió a Rivera y al líder del PP, Pablo Casado, como “dos dóberman” de la derecha]. Así es muy complicado el acuerdo.

¿Y con un PSOE sin Sánchez sí podría pactar?

Lo que quede del PSOE; vamos a ver lo que deja Sánchez del PSOE. La realidad es que hoy Sánchez es el secretario general y el presidente.

¿Está diciendo que con Sánchez usted no puede llegar a ningún acuerdo?

Sánchez ha quemado todos los puentes, pero los ha quemado él. El acuerdo que firmamos con él era un buen acuerdo: no subir impuestos, un pacto de Estado contra el nacionalismo… Pero de eso a lo que estamos viendo hoy hacer y decir a Sánchez hay mucha distancia. Ha perdido credibilidad en términos de acuerdo con los constitucionalistas. La única manera de acabar con este paréntesis es ganarle en las urnas.

¿Oriol Junqueras debe pasar 25 años en prisión? El coronel Tejero fue condenado a 30 años por el 23-F, cumplió poco más de 15, ¿le parece una proporción entre ambos razonable?

Eso por suerte no lo decido yo. Mi compromiso es respetar las sentencias. No venganza, sino justicia; no impunidad.

¿Hubo rebelión?

No, yo no voy a pronunciarme, creo que es una irresponsabilidad. No debemos influir ni presionar. Que decidan los jueces. Mi compromiso es que no voy a utilizar el indulto. No creo que sea un buen ejemplo para la sociedad. No le deseo el mal a nadie, pero también somos responsables y mayores de edad. Y cuando uno trama un presunto delito, o malversa fondos, o intenta una sedición; cuando eres mayor de edad asumes la responsabilidad.

¿La sentencia al procés debe ser ejemplarizante?

No, una sentencia justa. Sin presiones, sin condicionantes, sin pasteleos; justa.

¿Le preocupa que el Supremo haya quedado desprestigiado para juzgar la causa del procés tras la polémica sentencia de las hipotecas?

Me preocupa en general que se desprestigie la justicia. Que [Carles] Puigdemont intente juzgar a la justicia española, lo sabemos; a [Pablo] Llarena, a la Fiscalía, ya lo hemos visto. Lo que me preocupa es que sea un autogol del Poder Judicial.

¿Usted cree que el Supremo ha cedido a presiones de la banca?

No tengo datos para decirlo así, pero lo parece. En la justicia hay que ser independientes y parecerlo. Y ese es uno de los debates abiertos con el CGPJ, no tienen que ser los partidos los que nombren a los jueces.

¿Por qué no califica a Vox de extrema derecha?

Los votantes deciden votar a quienes les da la gana, yo discrepo de sus políticas conservadoras o muchas de las cosas que dicen. Tampoco estoy todo el día hablando de extrema izquierda con Podemos.

¿Le parecen asimilables Podemos y Vox?

Son populistas, depende, hay cosas en las que están de acuerdo. Por ejemplo, son antieuropeos.

Manuel Valls, su candidato a la alcaldía de Barcelona, apostó en entrevista en EL PAÍS por establecer un cordón sanitario respecto a Vox.

Yo no he utilizado nunca la palabra cordón sanitario, quizá porque vi el Pacto del Tinell en Cataluña. La expresión no es afortunada.

¿Pero a la extrema derecha no hay que levantarle una frontera?

Hay que tener un proyecto político que dé más sentido al tuyo que al de otros partidos. Podemos estar todo el día hablando de ellos, es un error político, como pasó en su día con Podemos. Uno puede criminalizar a los votantes porque cambian el voto o preguntarse qué pasa. Lo que yo planteo es: ¿qué tenemos que ofrecer los moderados para que la gente no se tire en plancha a partidos extremistas? En la polarización ganarán los extremos.

Habla de la polarización; el acto que celebraron en Alsasua en defensa de la Guardia Civil ha recibido muchas críticas por generar una crispación innecesaria.

Fernando Savater me recordó que cuando empezaron las manifestaciones de ¡Basta Ya! les decían que crispaban. Al final, vivir en una casa cuartel va a ser crispar. Porque por vivir en una casa cuartel te pegan una paliza.

También se le acusa de generar crispación en Cataluña.

Es que claro, cuando te opones al nacionalismo, el nacionalismo se enfada. La pregunta es: ¿vamos a oponernos intelectual y políticamente a que le peguen una paliza a un guardia civil? Es que es un deber cívico. Si lo que pasó en Alsasua le hubiera pasado al PSOE ¿alguien tiene alguna duda de que yo habría condenado la violencia?

Han condenado la violencia. Lo hizo el ministro Ábalos.

La reacción del PSOE ha sido inmoral.

 

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