‘Cataluña debe recuperar la ley, la convivencia y la verdad’
El Mundo - 13/11/2017

El líder de Ciudadanos defiende una Cataluña leal a la Constitución y en pie de igualdad con el resto de España. Cree que la hoja de ruta independentista está muerta y acaricia la idea de ver a Inés Arrimadas al frente de la Generalitat con el apoyo de PP y PSOE. «La Historia», dice, «no perdonaría» que no lo hicieran.

 

¿Le parece adecuada la aplicación del artículo 155 que ha hecho el Gobierno?
Me ha parecido adecuado que lo acabe aplicando. Ya en septiembre le planteé a Rajoy la necesidad de hacerlo. Primero era reacio y dijo que había que esperar. Luego el PSOE fue muy crítico con Cs y dijo que la única persona que quería aplicar el 155 era yo. Se equivocaba. Éramos millones de ciudadanos los que queríamos restablecer la Constitución en Cataluña. Finalmente, los tres partidos hemos ido juntos a aplicarlo pero no es sencillo porque un Estado que ha desaparecido en Cataluña en los últimos años no vuelve a aparecer en un cuarto de hora. Al Gobierno le cuesta. El Estado no tiene los resortes, ni la estructura suficiente, ni la capacidad política para hacerlo. Dicho eso, poner fecha electoral fue un vuelco en la estrategia. Se lo dije a Rajoy desde el primer día: si ponemos como fin las urnas somos nosotros los que lideramos el mensaje. Eso es un vuelco absoluto. Aplicar el 155 y tener un horizonte electoral donde se les pueda derrotar y acabar con el procés es una buena combinación para parar esta locura.
¿Debería haberse hecho antes?
Yo era partidario de hacerlo antes del 1 de octubre con respecto a la seguridad y la educación. Pero lo importante es que se hizo. Ahora hay que garantizar la seguridad y la libertad en Cataluña, lo que ha faltado en esta jornada de sabotaje, intento de bloqueo y sedición organizada, que yo no llamo huelga. Ahí se ha visto que en los Mossos todavía hay mucha politización.
¿Ve apatía en el Gobierno?
Tiempo habrá para juzgar… Lo que está claro es que quien gobierna ahora en Cataluña es el Gobierno de España. Nosotros vamos a realizar en el Congreso un control permanente de lo que pasa.
Dice que el Estado ha estado mucho tiempo ausente de Cataluña ¿Se debe repensar la autonomía?
El problema no es el Estado autonómico. El problema es el proceso de sedición y secesión. Yo soy defensor de un Estado autonómico eficaz y leal que garantice la igualdad entre españoles. No comparto diagnóstico con Pedro Sánchez. Ellos proponen más competencias y más privilegios en algunos casos. El error ha sido no controlar las competencias que tiene el Estado y pongo un ejemplo muy claro: la Alta Inspección en la educación. No hay nadie que vigile que se cumpla la ley. Vemos esteladas en los colegios y el ministro de Educación dice que no pasa nada. Vigilar la igualdad y la libertad en las aulas es fundamental. Hay que supervisar las competencias básicas del Estado.
El proceso judicial alimenta el victimismo ¿Qué significará esto en las elecciones?
Hemos cometido un grave error durante demasiados años: pensar en no hacer cosas para que no se enfaden los políticos separatistas. Eso ha provocado que sea la mayoría del pueblo español la que se enfade. La mayoría de catalanes que no queremos la independencia hemos sido moneda de cambio por parte del Estado para conseguir el silencio o el apoyo nacionalista en las Cortes o en Moncloa. Así lo han hecho PP y PSOE. Los futuros acuerdos de España deben pasar por partidos constitucionalistas. Fiarlo todo a los que quieren liquidar este país ha sido un grave error. La Constitución debe actualizarse para todos los españoles, no para Junqueras.
Si el 21-D hay candidatos que están en prisión, ¿las elecciones estarán contaminadas?
Son ellos quienes deciden quién va en las listas. Yo nunca pondría a un imputado ni por corrupción, ni por sedición, ni por rebelión, ni por malversación al frente de mi lista. Se puede hacer política sin violar el Código Penal ¿Un prófugo que huye de la justicia es la persona más adecuada para encabezar una lista?
¿Y qué pasará si gana un prófugo o un candidato preso?
En primer lugar, tienen que tener mayoría absoluta para gobernar. Si no la tienen se acabó el procés. Ése es el objetivo de estas elecciones. Se puede abrir un escenario complejo donde no haya mayorías claras, pero si se acaba el procés habremos puesto fin al golpe de Estado. Si tuvieran mayoría también saben que deben adecuarse a la Constitución y al Estatuto porque lo contrario puede ser delito. Ellos pisotearon a los letrados del Parlament, a la oposición, liquidaron el Consejo de Garantías Estatutarias, la Constitución y el Estatuto, coleccionaban resoluciones judiciales… Y con todo esto, les extraña que les impute un juez.
¿El 21-D se acaba el procés?
El procés ya se ha acabado. Se acabó cuando Forcadell dijo por un día la verdad ante el juez. En Cataluña no sólo hay que recuperar la ley y la convivencia, también la verdad. La posverdad nacionalista -o la mentira- se ha apoderado de Cataluña. El nacionalismo era nocivo para la convivencia. Es el gran enemigo de la UE. Suscribo las palabras de Juncker: el nacionalismo es el veneno de Europa. El gran enemigo de la unificación europea ha sido el nacionalismo y el populismo.
La próxima semana se constituye en el Congreso la comisión de análisis del modelo territorial. ¿Qué postura mantendrá usted?
Votamos en contra de ella porque evita el debate de fondo que es la reforma constitucional. Si relegamos todos los temas -reformar el Senado o cerrarlo, sistema electoral, sucesión de la Corona, competencias, aforamientos…- a un puro debate para contentar a los nacionalistas estamos bloqueando una verdadera mejora de la Constitución. Por eso le propuse a Sánchez un debate de juristas y técnicos que nos propusieran un documento base para negociar la reforma constitucional. Al principio me dijo que le parecía bien y yo le dije que Cs y PSOE tendríamos que ir de la mano para atraer al PP y a Podemos en la medida de lo posible. Luego se desmarcó y prefirió intentar contentar a los nacionalistas con la nación de naciones. Ahí es donde discrepamos. Nosotros no creemos que haya que cambiar el artículo 2 de la Constitución. Y él, en cambio, sí quiere cambiarlo para decir que España es una nación de naciones. No creo que el debate pase por dar a Cataluña más privilegios, más competencias y menos control.
Si PP y PSOE insisten en mantener la comisión, ¿Cs se sentará?
Nosotros cumplimos nuestras obligaciones institucionales. Trabajaremos, pero ya advierto de que no le vemos ningún futuro. Nos gustaría que esta comisión no enturbiara el verdadero debate de fondo: el de una reforma institucional de futuro. El futuro pasa por actualizar la Constitución que no es la culpable de lo que está pasando, al revés, es la garante de lo que estamos viendo. Hay muchos temas pendientes de resolver, no sólo los territoriales, sino de regeneración, de igualdad y de derechos.
Cs crece mucho según las encuestas y parece que gracias a votantes decepcionados del PP ¿Cree que su apoyo crítico al Gobierno le está proporcionando esos réditos?
No me lo he planteado. Decimos lo que decimos porque creemos en ello. Sabemos lo que ha pasado en Cataluña en estos 10 años y somos conscientes de que hay que reformar España, pero también de que la firmeza democrática y sus valores no pueden ceder frente al chantaje del nacionalismo. Si eso la gente lo ve bien, que parece que sí, pues mejor. No podemos pensar en réditos electorales porque hablamos de temas de fondo. Quien juegue al cortoplacismo se equivocará. Este debate no va a acabar el 21-D. Ojalá tengamos un Gobierno alternativo pero, aún así, habrá que abordar otras reformas en este país y eso durará años. Lo que sí es verdad es que se ha ensanchado la base de voto de Cs. Siempre pensé que era mejor tener un proyecto con características propias, un espacio que ensanchara el centro, un espacio liberal y con un proyecto de España de futuro y no sólo ser un partido de coalición de Gobierno. Se está demostrando que tener un proyecto de país es más rentable que pedir sillas o cambiar cromos. Creo que con Cs se rompe un mito: estamos demostrando que con un discurso de firmeza democrática, de valores constitucionales sin complejos crecemos, y mucho, en Cataluña. Inés Arrimadas es ahora la posible alternativa a Junqueras y la persona que puede aglutinar un Gobierno transversal. Estoy satisfecho de demostrar que en Cataluña hay también muchos votantes que quieren un proyecto nacional.
Si no hay mayoría independentista, ¿Arrimadas será la presidenta?
Nosotros decimos que sea la lista más votada. Nadie entendería que Susana Díaz pueda ser presidenta con los escaños de Cs y Arrimadas no pudiera serlo con los de PSOE y PP. Confío en que será así porque, aunque no les guste o no quieran, no creo que les quede mucha más salida. No creo que los votantes de PP o PSOE entendieran que sus partidos prefirieran a Junqueras antes que a Arrimadas. Los constitucionalistas tenemos la obligación de sumar. La Historia no nos perdonaría. Si pasara eso que me pregunta tendríamos que ponernos desde la noche electoral a intentar configurar un Gobierno transversal, casi diría excepcional, para restablecer la Constitución, la convivencia y la economía catalana.
En ese cálculo ¿dónde sitúa a los comunes de Ada Colau?
Pienso en los votantes de los comunes más que en sus dirigentes. Muchos votantes de Podemos en Cataluña tampoco querrían la independencia, ni que se rompiera España. Si se dedican a apoyar a Junqueras y a pedir el voto para un tripartito tendrán que explicárselo a sus votantes. Esa estrategia es nefasta para Podemos y para España. No hay ningún español razonable, de izquierdas, centro o derechas, que esté a favor de la ruptura de su país. Podemos debería reflexionar y espero que si hay un escaño más a favor de los partidos de ámbito nacional que tienen la Constitución como marco, intentemos sumar. Hay muchas formas: un Gobierno transversal con gente de varios partidos; un Gobierno con un partido e independientes o una mayoría parlamentaria que apoye a un Gobierno monocolor. La fórmula hay que buscarla y ya la encontraremos. Lo que tiene que haber es determinación como la hubo en el País Vasco cuando PP y PSOE supieron ponerse de acuerdo. Muchos pensamos que hay que hacer lo mismo en Cataluña.
¿Qué le parece la estrategia del PSC con nacionalistas en sus listas?
El PSC vuelve a ser el PSC. Iceta fue el fontanero de los dos tripartitos con Esquerra. El primero, con Carod-Rovira y Maragall y el segundo, con Montilla ¿por qué tenemos que creer ahora que no va a construir un tercero? El PSC pretende nadar y guardar la ropa y quiere apostar por un pacto con los nacionalistas. Sabíamos que intentaría formar parte de un acuerdo con PDeCAT o ERC pero no que iba a meter en las listas al consejero que propició el referéndum ilegal del 9-N. No es buena noticia que el PSC siga pensando en otro tripartito.
Con la crisis catalana, la falta de Presupuestos y las perspectivas de las encuestas, ¿cree que la legislatura debe agotarse?
La legislatura puede agotarse pero en el camino deben asegurarse cosas. La pregunta es si el PSOE va a seguir bloqueando los Presupuestos. Yo espero que tras las elecciones catalanas se lo replantee. No veo el problema para que, en un momento tan inestable como este, el PSOE no facilite cumplir el déficit, bajar los impuestos y volver a una política expansiva. En el PNV confío muy poco. Exige un cuponazo con un incremento del 40% pero dice que no hay clima para los Presupuestos. O sea, hay clima para el Cupo pero no para que el resto de españoles se beneficie de una bajada de impuestos. No puede ser que el PNV bloquee los Presupuestos.
Si el PSOE no se replantea su posición, ¿serían necesarias unas nuevas elecciones?
Espero que no haga falta. La legislatura tiene que tener estabilidad. El PSOE se equivoca si piensa que abstenerse con los Presupuestos le resta votos. Yo estoy convencido de que no les penalizaría para nada. Pido al PSOE que salga de las viejas trincheras y entienda que hay cuestiones de Estado que están sobre la mesa. No creo que el PSOE esté en condiciones de forzar unas elecciones anticipadas. Es momento de garantizar la estabilidad aunque no se gobierne.
Cs ha alcanzado acuerdos con PP y con PSOE ¿Con quién se ha sentido usted más cómodo?
Estamos construyendo un partido liberal de centro que se ensancha hacia el centro izquierda y hacia el centro derecha. Lo ha hecho Macron en Francia y nos parece muy bien. Ese partido transversal es posible en España. Con Sánchez y Rajoy tengo la obligación de entenderme en asuntos de Estado. Una cosa que ha logrado Puigdemont es unirnos a PP, PSOE y C’s.
¿Qué le parece la actitud de Podemos que denuncia la existencia de presos políticos y la ausencia de respeto a los derechos humanos?
Es irresponsable vender una imagen de España que no es cierta. Políticamente me parece un desastre para ellos.
¿Cs ha superado a Podemos?
Las últimas encuestas eso dicen. El populismo tiene las patas muy cortas y cuando pasa el tiempo la gente le ve la cara B a Podemos. A Ciudadanos le ha pasado al revés. El nuestro es un proyecto a fuego lento.